A mi niño de dos años le ha dado por morder!

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“No sé qué hacer! Mi hijo, de dos años, ha empezado a morder a todo el mundo. Lo hace para hacer gracia, pero ahora hace daño. En casa le decimos que no, que morder está feo y que los niños no van a querer ser su amigo. El otro día me mordió y yo me enfadé y le mordí a él, para que viera que hacía daño. En el parvulario también lo hace, y la maestra me dice que se está volviendo muy malo. Por una parte, temo que las otras madres se quejen, por otra, me preocupa que sea un niño violento.”

Tu hijo apenas ha hecho los dos años, no sufras, no le está saliendo el carácter de un asesino en serie! Apenas ha descubierto esto de morder, y está experimentando. Hay que enseñarle que eso no es correcto y un modelo adecuado de conducta.

Vigílalo unos días, y, cada vez que haga el gesto de hacer daño a su padre o a tí, cógele el brazo (míralo a los ojos, seria, un momento) y dile, con voz segura: “No, hacer daño no, a la mama, (o a quién sea) besos y abrazos!”. Y ofreces la acción, lo abrazas y le das un beso, si entonces te rechaza o quiere volver a hacerlo, lo separas de ti y le dices que así no jugaréis. Recuerda, tiene dos años: pocas palabras y firmeza en los gestos y en la voz.

Pon más atención al hecho ser un buen modelo para él que al hecho de que quiera morder, porque a menudo esto, que para él es un juego, se establece como una actitud en búsqueda de atención, por no conocer otras maneras de conseguirla.

Si muerde cuando vais al parque, o cuando estáis con otros niños, haces el mismo. Si no funciona, aléjalo de ellos. “Si haces daño a los niños, no juegas” Y si vuelve a hacerlo, os volvéis casa.

Y después del hecho, ya está! Vida normal! No te pases todo el día hablando de esto, que los grandes alimentamos los conflictos de tanto dedicarle atención y de tanto hablar, porque a menudo hablamos como si no tuvieran solución, o creamos fantasmas que nos asustan, como esto de “¿Será mi hijo demasiado violento?”.

Tu hijo es pequeño y tiene que aprender a respetar a otras personas. Y esta es una enseñanza que tanto su padre como su madre, le tenéis que proporcionar, demostrando que eso que hace en ese momento no os gusta y dando un modelo adecuado a seguir. También aportando reconocimiento y afecto cuando haga bien las cosas y disfrutando de su compañía cuando no hay conflicto. Siendo muy pequeño, puede aprender todo aquello que le enseñáis.

Y no lo muerdas tú, para enseñarle que él no tiene que morder, no es un modelo mucho clarificador, que digamos!

 

Texto traducido de la web Orientar famílies: prevenir conflictes, Anna y Maria Helena

 

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