Cómo funciona la pareja

 

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En este artículo hablaremos de las reglas como una manera de funcionar de los sistemas y en este caso, de la pareja, como un sistema de relación entre dos personas.

El mundo está lleno de reglas, cualquier sistema relacional se rige por reglas. Dentro de un sistema familiar encontramos dos tipos de reglas: las explícitas y las implícitas. Las primeras se establecen a través de la palabra, del acuerdo, de una forma clara. Las segundas no son verbalizadas pero sabemos que están ahí y se actúa conforme a ellas.

  • Ejemplo de regla implícita:

Una pareja comienza la convivencia. Ella se encarga de cocinar y de mantener el hogar, él de hacer las compras necesarias. Esta forma de funcionar facilita el mantenimiento del sistema. Nada ha sido acordado, nada ha sido establecido verbalmente, funciona así y mantiene un equilibrio en la pareja.

  • Ejemplo de regla explícita.

Siguiendo con el ejemplo de la misma pareja, un fin de semana al mes acostumbran a visitar a los padres de ella; durante el mes siguiente, eligen un fin de semana para visitar a los padres él. La decisión de establecer este orden y alternar las visitas a los padres ha sido un acuerdo establecido verbalmente.

Un sistema (bien la pareja, la familia, un grupo de amigos, etc.) tiene su propio ciclo de vida y evolución, por lo que las reglas que lo mantienen también han de evolucionar y necesitan ser revisadas. Supongamos que, en el ejemplo anterior, nace un hijo. La pareja entra en un nuevo ciclo de vida. En principio, ella sigue siendo la encargada de mantener el hogar y ahora, cuidar al bebé. Él sigue haciendo las compras. Con el tiempo, ella puede sentirse sobrecargada en las tareas del hogar y pide ayuda a él, pero él no considera que las tareas del hogar sean “asunto suyo”. El resultado de esta situación puede desembocar en un conflicto.

La pareja ha entrado en un nuevo ciclo, que es el nacimiento de un hijo. Uno de los dos miembros de la pareja siente que hay un desequilibrio a la hora de funcionar. Es necesario re-establecer el funcionamiento del sistema volviendo a distribuir las tareas, verbalizando la situación y convirtiendo lo que era una regla implícita, en un explícita.

Uno de los problemas de las reglas implícitas es que, al no ser verbalizadas desde un principio, resultan difíciles de cambiar; a veces los contenidos no son claramente reconocidos y pueden generar situaciones problemáticas, ansiedad y desestabilizar la relación.

Otro tipo de reglas dentro de un sistema son las secretas. De éstas nos ocuparemos en otro momento.

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